El pasado 14 de mayo del año del año en curso, se conmemoraron 98 años del nacimiento de un sacerdote que marcó un antes y un después en la Iglesia Católica de Venezuela, como lo fue el Padre Cesáreo Gil Atrio. Hablar del Padre Cesáreo Gil Atrio, es hablar no solamente de aquel hombre que con 12 años de ordenado como sacerdote, puso sus pies en tierras venezolanas para iniciar el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Venezuela, sino que con su diestra batuta de líder, de eminente maestro, sabio orientador y enérgico conductor de hombres y de empresas ocupó el más alto lugar en la Iglesia Católica venezolana.
Indudablemente, que el “Cura Gil”, como era también conocido este sacerdote español de la hermandad de sacerdotes operarios diocesanos, y quien naciera en “Ella de Arriba”, parroquia de Espinoso Orense, España, el día 14 de Mayo de 1922, fue un “Operario Incansable” como muchas veces el mismo se definió, luego de ser ordenado sacerdote el 1ro de Marzo del año de 1947, llegó a Venezuela, el 3 de abril del año de 1959, ya que fue enviado por los superiores de su congregación, a una misión en nuestro país por 6 meses y se entrevistó en ese entonces con Mons. Rafael Arias Blanco, quien para aquel momento se desempeñaba como XI Arzobispo de Caracas.
El padre Gil a su vez, le notificó que trajo consigo la idea de iniciar este hermoso movimiento en tierras venezolanas, la cual se vio cristalizada el 20 de agosto de ese mismo año 1959, cuando se dicta en nuestro país el primer cursillo de cristiandad en el Colegio La Salle, siendo del 20 al 23 de agosto el primer cursillo de hombres, y el primer cursillo de mujeres del 27 al 30 del mismo mes en el convento de las Siervas del Santísimo Sacramento. Mucho hizo el Padre Cesáreo durante sus 38 años residenciado en nuestra patria para dejar raíces de este movimiento que inició en España el 7 de enero de 1949, y en Venezuela iniciaría 10 años después.
Fundó casas de retiro en distintos estados del país, el Centro De Estudios Mosén Sol para que se formaran esos jóvenes venezolanos con más hambre de Dios y se hicieran sacerdotes, Asimismo llevó a cabo la Editorial Trípode, editorial que arribó a sus bodas de oro en el año 2016, y que a su vez no solamente se dedicaría a editar sino a fomentar escritores con el concurso TRIPODE, construiría además la Iglesia María Madre de la Iglesia en El Marqués
Después de 32 años como Asesor Nacional del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, pidió a la Jerarquía que lo relevara de dicho cargo, ya que mostraba cansancio y quebrantos de salud. El Padre Gil parte a la casa del Padre en la ciudad de Caracas el 14 de octubre del año de 1997, a la edad de 75 años. La noticia de su muerte corrió como pólvora en Venezuela y en el exterior, a tal punto que se debió esperar la postergación de su entierro. A su funeral asistió una gruesa masa de feligreses y de cursillistas de Venezuela y aquellos que pudieron llegar a tiempo del exterior, así como también se hicieron presente 26 obispos y más de 60 sacerdotes de diversas Órdenes.
La misa exequial fue presidida por Mons. Ignacio Velasco García (+) quien para ese momento era el XIV Arzobispo de Caracas (Posteriormente nombrado Cardenal en el año 2001) y la homilía fue ofrecida para ese entonces por Mons. Baltazar Porras, Arzobispo de Mérida (Actualmente Cardenal y Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas, y quien es vocación de Cursillos) En la actualidad, sus restos reposan en la parroquia María Madre de la Iglesia en El Marqués.

En el marco de los 60 años de haberse iniciado el MCC en tierras venezolanas, el Cardenal Baltazar Porras, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Caracas y Arzobispo Metropolitano de Mérida, anunció en el mes de junio del año 2019, el inicio de la causa de su beatificación, ceremonia que fue realizada en la parroquia María Madre De La Iglesia en El Marqués, Caracas. Oremos a Dios para que siga iluminando desde cualquier lugar en el que se encuentre disfrutando de la vida eterna, esta obra maravillosa que Dios por medio de este OPERARIO INCANSABLE inició en tierras venezolanas hace 60 años, y con su proceso de beatificación, son tres los Cursillistas que se encuentran Oficialmente camino a los altares: el Padre Cesáreo Gil Atrio, Eduardo Bonnin, y al Padre Sebastián Gaya, quienes se sumarán a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, primer Santo cursillista, canonizado el 14 de octubre del año 2018 por el Papa Francisco








