El Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, Monseñor Rino Fisichella, sobre el nuevo Directorio para la Catequesis: el objetivo no es el sacramento, sino la integración en la vida de la comunidad cristiana. El catecismo también en las cárceles, entre los migrantes y las personas discapacitadas.
Mons. Fisichella dijo que «A partir del Concilio Vaticano II lo que hoy presentamos es el tercer Directorio. El primero de 1971, Directorio catequístico general, y el segundo de 1997, Directorio general de la catequesis, marcaron estos últimos cincuenta años de historia de la catequesis. Estos textos han desempeñado un papel fundamental. Han sido una ayuda importante para dar un paso decisivo en el camino catequético, sobre todo renovando la metodología y la instancia pedagógica. El proceso de inculturación que caracteriza en particular a la catequesis y que, sobre todo en nuestros días, demanda una atención muy particular, ha requerido la composición de un nuevo Directorio«.
Igualmente manifestó que «La Iglesia se enfrenta a un gran desafío que se concentra en la nueva cultura con la que se encuentra, la digital. Focalizar la atención en un fenómeno que se impone como global, obliga a quienes tienen la responsabilidad de la formación a no tergiversar. A diferencia del pasado, cuando la cultura se limitaba al contexto geográfico, la cultura digital tiene un valor que se ve afectado por la globalización en curso y determina su desarrollo. Los instrumentos creados en esta década manifiestan una transformación radical de los comportamientos que inciden sobre todo en la formación de la identidad personal y en las relaciones interpersonales. La velocidad con que se modifica el lenguaje, y con él las relaciones conductuales, deja entrever un nuevo modelo de comunicación y de formación que afecta inevitablemente también a la Iglesia en el complejo mundo de la educación. La presencia de las diversas expresiones eclesiales en el vasto mundo de Internet es ciertamente un hecho positivo, pero la cultura digital va mucho más allá. Ella toca de raíz la cuestión antropológica, decisiva en todo contexto formativo, sobre todo en lo referente a la verdad y a la libertad. Plantear esta cuestión, hace necesario verificar la idoneidad de la propuesta formativa independientemente de dónde provenga. En cualquier caso, ella se convierte en una confrontación imprescindible para la Iglesia en virtud de su “competencia” sobre el hombre y su pretensión de verdad».
Concluyo diciendo «Esperamos que este nuevo Directorio para la Catequesis pueda ser de verdadera ayuda y apoyo a la renovación de la catequesis en el único proceso de evangelización que la Iglesia no se ha cansado de llevar a cabo desde hace dos mil años, para que el mundo pueda encontrar a Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios hecho hombre para nuestra salvación».










